
Ahora que me acuesto, ruego al Señor que cuide de mi alma y si muero antes de despertar, ruego al Señor que destruya mis juguetes. Para que así, ningún otro niño pueda utilizarlos. Amén
Esto en un niño pequeño resulta cuanto menos gracioso, y de sus padres depende enseñar a su hijo a compartir.
Pero estos sentimientos, o parecidos, en una persona adulta son patéticos y sólo demuestran inseguridad. Soy la mejor, mis sentimientos son los únicos de verdad, nadie se puede comparar conmigo y el tiempo me dará la razón porque no se sabe apreciar lo que soy...
¿quién no ha visto estas lindezas en la red?
Lindezas que te hacen apagar el ordenador y coger un libro.
Con lo fácil que es pensar: a todo el mundo no le voy a gustar y santas pascuas!!!
¡Qué forma de complicarse la vida y lo que nos gusta prejuzgar!
Prejuzgar sentimientos, lo que vale o no una persona...
Creo que todos hemos visto las miserias de los prejuicios en el caso Susan Boyle ¿no?
Y el otro día, al darle mi libro de Poesía a Matilda, alguien dijo: el próximo día le preguntas si se ha enterado de algo.
Fue un comentario fuera de lugar, algo que me va diciendo que la profesional que lo dijo aún le queda mucho por aprender...
A mí me bastó con la cara de ilusión que puso Matilda por tenerla en cuenta.
Esto en un niño pequeño resulta cuanto menos gracioso, y de sus padres depende enseñar a su hijo a compartir.
Pero estos sentimientos, o parecidos, en una persona adulta son patéticos y sólo demuestran inseguridad. Soy la mejor, mis sentimientos son los únicos de verdad, nadie se puede comparar conmigo y el tiempo me dará la razón porque no se sabe apreciar lo que soy...
¿quién no ha visto estas lindezas en la red?
Lindezas que te hacen apagar el ordenador y coger un libro.
Con lo fácil que es pensar: a todo el mundo no le voy a gustar y santas pascuas!!!
¡Qué forma de complicarse la vida y lo que nos gusta prejuzgar!
Prejuzgar sentimientos, lo que vale o no una persona...
Creo que todos hemos visto las miserias de los prejuicios en el caso Susan Boyle ¿no?
Y el otro día, al darle mi libro de Poesía a Matilda, alguien dijo: el próximo día le preguntas si se ha enterado de algo.
Fue un comentario fuera de lugar, algo que me va diciendo que la profesional que lo dijo aún le queda mucho por aprender...
A mí me bastó con la cara de ilusión que puso Matilda por tenerla en cuenta.